VENENITO

8 sept. 2015

El nido de mis mariposas (Parte 2)

-No entiendo porqué sigues sin novio,   Es una lástima que la juventud de ahora esté tan ciega.- dijo serenamente el señor.

Quizá el problema no son ellos,  el problema es que no llenan mis espectativas- ella contestó  altivamente.  Aveces una se esconde entre mamadas para ocultar los adentros, incluyendo los que el corazón guarda.  Hacia unos días que ella había cortado con su novio, era claro que no le convenía.  Había escogido entre una bola de seguidores a aquél engreído que perfectamente sabía no era de su tipo.  Ella me confesó que sólo quería sentirse querida,  unas semanas antes de su apatía entusiasmica.   Asi fue que una tarde para ir a la cafeteria ella se encontró con la "chismosa del salón" le dijo que hacia meses que Juliancito andaba cacheteando las baquetas por ella (no era secreto que a la chismosa se le quemaban las habas por ser màs que la confidente de Julián).  Quizá sólo anduvo con él por puritito desquite o simplemente la agarró en un momento de urgente necesidad por tener novio; vayan ustedes a saber qué chingas pasó por su cabezota.  No dudó, lo buscó,  lo jaló a la jardinera de la escuela y le preguntó  (como si fuera cualquier tarea de Biología, pero con la firme convicción de que él se le declara)- -Oye,  me gustaría saber si alguien te gusta? - él muy desconcertado no le contestó la pregunta-  ¿Dime quién? - el seguía atónito por las preguntas?- ella pensó para sus adentros que si seguía pendejeando así el culero,  entonces hasta ahí quedaría el plan... -Si,  me muero de ganas por una chava que no creo que sepa que me gusta y serías la última persona en confersarselo.  -¿por? - agregó ella.  -Hagamos algo, si te digo me respondes a una pregunta?- propuso muy firmemente - claro- respondió la sinvergüenza  ventajosamente,  fingiendo no saber cuál era la pregunta obvia (Julián, había caido,  se dijo para sí). 

Julián : Eres tú.  Me gustas.  Y sé perfectamente que no tenemos nada en común,  no eres mi tipo. Pero me gustaría saber... ¿Lo intentarías conmigo? . 

La sinvergüenza: A mi me gustas. ¿Qué más quieres que te diga?

Julián : Sólo por favor,  no juegues conmigo como lo haces con todos los demás. (Asi la perfecta sinvergüenza se percató que... Julián si la conocía, sabía de su forma, altivez y simplicidad de no tomar en cuenta los sentimentalismos,  con todo y ello,  ahí estaba pidiéndole "intentarlo". Para cuando él  había terminado de pronunciar palabra, ella ya estaba enamorada).

En el tiempo que estuvieron juntos,  ella y yo, nos frecuentamos muy poco.  Recuerdo que no quería demostrar sus verdaderas emociones.  Ensimismada y  encerrada en sus propios pensamientos,  nunca dejó que él se acercara mucho. Un día llegó rota, partida y abatida... Amiga- me dijo- llegué a la escuela animada,  esperando abrazarlo,  besarlo y decirle que me estaba encariñando cuando,  subí las escaleras y él estaba ahí,  abrazando por la cintura a Giselle.  Sabes,  me rompió el corazón.  Como siempre lo supe, como siempre lo pre-sentí.  Él no era para mi, pues él es el típico niño, guapo, bonito y perfecto, por el cuál, cualquiera perdería la cabeza.  No lo culpo a él, me culpo a mí, a mi genética, por no ser más bonita para él,  por no ser como Giselle. Y sabes QUÉ... lo contaré antes de que él lo haga.

Posdata: En la vida de cualquier mujer, pasamos por momentos de infinita inseguridad, es un proceso divinamente desafortunado,  pues nos permitimos pensar que no somos dignas de "gustarle a alguien", burdas, vacías y rotas caminamos confundidas, pendejas por circunstancias propias de la pubertad. Pero es la etapa en la que todavía "los sentimientos son más puros, sinceros y auténticamente irrepetibles".  Las mariposas siguieron muriendo.

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