VENENITO

26 dic. 2011

Un capítulo

En uno más de los capítulos de mi existencia;  alguna vez tenía que hacer la  tan mencionada "primera comunión" que no es otra cosa que aprenderte de memoria algunas palabras mágicas que dan paz, a algo que sabemos que existe pero jamás veremos, el alma.

Flor era el nombre de mi catequista, ella era una mujer muy emprendedora, tenía una voz muy bonita, pero en sí misma ella era extraña (quizá por éso me agradaba). Entre juegos y dibujos, nos puso una canción que en el momento no supe escuchar, pero siempre sonó en mi cabeza como un recuerdo que no pude borrar, entre palabras mágicas, frases sin sentido y una imagen a la que aveces reniego, aquel sentimiento  al escuchar la canción me produce dolor. Por qué? No se explicarlo bien,  entre la nostalgia de mis memorias cuando perfectamente encuentro el sentido de las cosas y sé que no volverán jamás, después llegan a mi como un putazo de malas palabras, todas las emociones que son propias de una etapa, y saber que el devenir se aproxima;  es como ver la jeringa  antes de que te chingue  la nalga, entonces dices... Todo cambia.

Todo cambia, es ahora cuando todo me tiembla; Sebastián está por llegar y estoy que me cago del miedo, me repito para mí una y otra vez todo cambia, todo cambia, todo cambia...



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