VENENITO

5 dic. 2012

EL DESTINO; UNA CARTA.

Dos veces en la vida  me aparecienron aquellas cartas. Así de la nada.

Apunto de tomar el metro recuerdo bien, ése día me dirigia  a la escuela; aburrida, cansada y fastidiada, pedí a la vida por un hombre que me diera nuevas aventuras. Entonces de la nada, miré al suelo y había una carta . Era una carta de baraja negra (el rey de picas). Me pregunté si era una señal. En efecto asi lo fue. A mi vida llegó un hombre atractivo, pero con la mente revuelta, un desastre de hombre del cuál me enamoré. Lo confieso, no era un hombre inteligente, mucho menos un hombre galante, ni caballeroso, más bien el típico "chico rebelde" que sólo te traerá problemas...  "bien sabia que no me convenía" . No me importó.  Así de fugaz llegó a mi vida. Como un vicio, como una buena etapa en mi vida, vino a cambiar mi perspectiva. Asi pasa, los hombres y mujeres van, las señales no. El diablo o dios ? No sé quién me escuchó. Levanté aquella carta de baraja y el juego comenzó.  Fue sólo un juego? Quizá. 

Así quiero terminar mi relato verídico. No diré que sucedió. Sólo quiero aportar un episodio más de mi vida. Si  alguien por allí pasa por algo similar, el mejor consejo es sólo jugar, uno nunca sabe si es un "buen perdedor o un mal ganador" (así nomás).




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