VENENITO

5 abr. 2017

Por fin hoy



Posdata:  Las palabras de aquella diosa moribunda al confesarse todas las noches con su almohada 
se quedan ahí, rotas.  

Ya lo escribía Umberto Eco 

Nada hay en el mundo, ni hombre ni diablo
ni cosa alguna, que sea para mí más sospechoso
como el amor, pues éste penetra en el alma
más que cualquier otra cosa. Nada hay que 
ocupe y ate al corazón que el amor.
Por éso, cuando no dispone de armas para
gobernarse, el alma se hunde, por el amor
en la más honda de las ruinas

No hay comentarios: