VENENITO

21 may. 2016

Las fotos nunca me hicieron justicia.





-¡Todo cambia, que "yo" cambie no es extraño! - Así cerró  la maestra aquel pinche cursito para adolescentes pendejos, con ésa canción (Todo Cambia de Guadalupe Pineda), diría que ahí descubrí que no existen los príncipes azules y que también no nací  para hacer amigos. Ahora es que sé  que siempre he estado loca, ya que la maestra les había advertido a mis padres que padecía de un grave problema de actitud,  no recuerdo bien cuál fue el diagnóstico, y la verdad me vale verga.


Lo que si sé, es que mirarme ahora al espejo me hace pensar en todo aquello en lo que los padres quieren para uno. Yo no sé que quería para mi, quizá sí, pero no escuché mi interior.

Tengo muy presente en mis recuerdos (los primeros) que nunca lucí como las demás niñas, que tampoco pude ser la reina de la primavera, y tampoco tuve un vestido de quince años. Sé que mis padres hicieron todo lo que pudieron por mi, se esforzaron porque me mantuviera de pie con la frente en alto... Pero siempre fui triste, callada y sumisa.   




Pasaron los años por mí.

Posdata: Nunca me he visto como he querido, nunca he encontrado el vestido perfecto, y también es mentira que recuerdo tu frase todos los días al mirarme al espejo. -"Las fotos no te hacen justicia"- Mientras me mirabas fijamente al pintarme los labios. 
                      

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