VENENITO

19 mar. 2016

ALMA


Alma Mahler Werfel

Ésta Mujer originaria de Viena, fue hija del célebre pintor Schindler: A sus escasos 22 años se casó con el compositor Gustav Mahler; ella era aficionada de la música, pero no tanto como al sexo, deseo que la llevó a serle infiel a su esposo en múltiples ocaciones con otros compositores, arquitectos, médicos y pintores. Alma fue la dama que acuñó la frase "Amo, Luego Existo."



Pocas mujeres en la historia del arte han sido una fuerte inspiración tan notable y han influido en tantos hombres de talento como la compositora, pintora y musa vienesa ALMA MARÍA SCHINDLER, una de las mujeres más polémicas y fascinantes de la Europa contemporánea quien, desde su infancia, tuvo la suerte de vivir en un ambiente privilegiado en el que su padre, Emil Jakob Schindler, un hombre que aunque no mostró mucho talento comopintor, fue capaz de reunir en su casa a lo más granado de la clase alta vienesa y a los más renombrados artistas bohemios y notables del ambiente cultural de la Viena de la transición entre los siglos XIX y XX. 

En contra de lo que cualquier mujer de su época hubiera hecho, Alma Schindler supo romper con los estigmas que la sociedad imponía a la condición femenina y actuó siempre con libertad y sin represiones al exponer su opinión sobre cualquier tema por controvertido que fuera. Desinhibida en sus relaciones fue amante y fuente de inspiración de muchos poetas, pintores, músicos, escritores, científicos y hasta un sacerdote con los que mantuvo apasionados romances aunque tuviera que pagar a lo largo de su vida el alto precio de perder a varios hijos y nunca encontrar el amor definitivo que le hiciera sentir que su búsqueda había terminado.

ALMA

La vida amorosa de Alma, mujer de singular y precoz belleza, comenzó a una edad muy temprana. El austriaco Gustav Klimt con quién Alma aprendió a besar por vez primera como mujer. En recuerdo de ello, y por lo que para Klimt significó la experiencia, el pintor plasmó en un cuadro que tituló "EL BESO" y cuya valoración actual se sifra en varios millones de dólares. A partir de entonces Alma matuvo muchas otras relaciones, entre las que destacan el director teatral Max Burchkard y con su profesor de piano y compositor Alexander Von Zemlinsky, entre muchas otras  hasta que en 1902 contrajo matrimonio con el compositor y director de orquesta de origen judío Gustav Mahler, veinte años mayor que ella y con quién llegó a tener dos hijas María y Anna.



El amor entre  Mahler y Alma siempre estuvo marcado por una serie de sentimientos paradójicos, plenos de contrastes y en los que la entrega, desinterés, lealtad y las infidelidades, veneración y menosprecio marcaron la pauta en una relación del conservadurismo vienés.


"EL BESO"
Si bien Gustav Mahler aseguraba amar profundamente a su esposa (hasta el extremo de dedicarle varias de sus composiciones y hacerle auténticos retratos musicales tal y como sucedió con su Sinfonía No. 5), su amor incluyó ciertos términos impuestos tales como la exigencia de que Alma renunciara a sus aspiraciones musicales (además de ser una buena pianista, Alma despuntaba como una compositora de lieder) para que Mahler pudiera dedicarse exclusivamente a dirigir y componer (dos músicos no tenían cabida en su hogar, segúnu el músico) mientras ella atendía  asu familia, supervisaba las finanzas y ejercía como copista de las partituras y lectora de las pruebas de las obras de su marido. Si bien en principio Alma asumió esta imposición planteada por Maher antes de que contrajeran matrimonio, finalmente se hastió de ejercer un papel que la hacia sentir prisionera en medio de una vida sin alicientes que giraba alrededor de la genialidad de su famoso esposo y la asumía cada vez más en el tedio de una resignación forzada por la impotencia y las responsabilidades que contrajo tras el nacimiento de sus hijas. 

UNA INFIDELIDAD FÁCIL DE ENTENDER



Tras la repentina muerte de María, la hija mayor del matrimonio Mahler, como consecuencia de una difteria complicada, Alma quedó sumida en el apático y depresivo duelo que le hizo buscar refugio en un balneario de Tolbeldbad, cerca de Graz (Austria) donde conoció y se enamoró del joven arquitecto Walter Gropius, el mismo que años después fundaria Bauhaus ( una innovadora escuela de arquitectura que consiguió algo tan innovador para la época como fusionar el arte y diseño industrial. Mahler descubrió la infidelidad de su mujer a través de una carta de amor que, tal vez intenciondammente, Gropius escribió a Alma poniendo el nombre del compositor como destinatario en el sobre. Abatido y resignado ante sus culpa asunida de que Alma se hubiera enamorado de otoro hombre, Mahler, gravemente enfermo por cardiopatía que le fue diagnosticada el mismo día del entierro de su hija, le suplicó a su esposa que se quedara con él en un desesperado intento por recuperar a Alma. El compositor manifestó de pronto un súbito interés por las composiciones de su mujer que antes siempre ignoró aunque para ella, enamorada de Walter Gropius, era ya demasiado tarde para cualquier intento por salvar su matrimonio aunque decidió no abandonar a su marido hasta que un año más tarde, en 1911, Gustav Mahler murió poco después de su gira como director orquestal en Estados Unidos, viaje en el que Alma permaneció siempre a su lado y del que regresó en una deplorables condiciones de salud que presagiaban un desenlace fatal inminente.

ALMA MAHLER: UNA MUJER DE TODOS Y DE NADIE

Ya viuda de Gustav Mahler, Alma comenzó a trabjar con el biólogo y músico vienés. PAUL KAMMERER con quién mantuvo una tortuosa relación en la que Paul, presa de la pasión y el arrebato que produjo su enamoramiento de Alma, llegó a amenazarla con suicidarse disparándose un tiro frente a la tumba de Mahler si ella no accedia a casarse con él. Después de que Alma consiguiera romper con el científico, su corazón volvió a ser libre, más no por mucho tiempo, pues conoció - en realidad ya lo conocía desde hace muchos años atrás, incluso antes de su matrimonio con Mahler- al pintor OSCAR KOKOSCHKA para quuién posó varias veces en su estudio y quién en su famoso cuadro Der Windisbrauf (la novia del viento), plasmó plenamente el amor que llegó a sentir por Alma aunque su relación fuera también no sólo atormentada sino tambien muy censurada por el conservadurismo de una sociedad vienesa siempre critica con el comportamiento atrevido  de Alma.

Tras la ruptura con el pintor , éste llegó a trastornarse de tal modo, que mandó ha hacer una muñeca de tamaño real para recordar a Alma con todos sus detalles. Kokoschka ante su desesperación, acostumbraba a ir a un teatro local, llevando con él a la famosa muñeca como si de Alma se tratara.

La Muñeca de Kokoschka


Temerosa ante las posibles consecuencia de ésta desbordada pasión de su amante, Alma regresó con Gropius, con quién finalmente se casó en 1915 y tuvo una hija a la que pusieron por nombre MANON, quien fatalmente, y al igual que sucediera con su primogénita del matrimonio Mahler, murió de poliomielitis en plena adolescencia. El músico ALBAN BERG, gran amigo de Alma, compuso en memoria de Manon el famoso concierto para violin y orquesta "A la memoria de un ángel" en el que al mismo tiempo de su recuerdo por la joven muerta dejó plasmado el amor que también sentía por Alma.
En el fondo, Alma, pese a ser una mujer independiente, atractiva y apasionada, siempre fue un ser solitario en busda de un cobijo que, probablemente, nunca llegó a encontrar terrenalmente.
Al igual que ocurriera tantas veces en el pasado, su relación con Gropius, también tocó fondo y finalmente se divorciaron en 1920. Ya para entonces el poeta y novelista Franz Werfel había conquistado el corazón de Alma y de esta relación nació un bebé que , de nuevo, por una extraña fatalidad que más parecia una maldición, falleció a los diez meses como si un infausto destino persiguiera a Alma para malograr el fruto de sus amores.
Aunque finalmente se casó con Wefel en 1929, el corazón de Alma siguió predeterminado a ser de todos y de nadie, cuando , de nuevo, el destino tenía previsto para ella un hombre de quién una vez más iba a enamorarse. En ésta ocasión se trató de un atractivo sacerdorte llamado JOANNES HOLLNSTEINER, un profesor de teología de escasos treinta años (para muchos futuro cardenal de Viena) con quién Alma Mahler mantuvo una intensa y apasionada relación que le hizo abandonar a Wefel porun tiempo. El affaire con Hollnsteiner hizo que circulara por Viena un nuevo escándalo en torno a Alma Mahler de quién se dijo que era una mujer bella y " con tanto talento e inteligencia que bien valía una misa".


UNA MUJER ANTE LA QUE NADIE MOSTRÓ INDIFERENCIA


No sería aventurado afirmar que Alma Mahler podría ser descubierta a través de los hombres que la amaron, una serie de hombres notables y tocados por la genialidad que sucumbieron ante una mujer "fatal" en la que hallaron un contrapunto femenino que les fue imprescindible para posibilitar que aflorara su genialidad.
Sostenía Alma que los grandes hombres que la amaron desarrollaban una sexualidad enfermiza. Decía que Mahler sólo la poseía cuando ella dormía; que Kokoschka estaba obsesionado con fantasías monstruosas y que Wefel tenía que recurrir a escenas de enfermos y de minusválidos para excitarse. Gropius era distinto aunque Alma se aburria llegó a reconocer que Manon fue concebida como el resultado de  "un amor ario y puro".
Alma construía sus relaciones sobre una base de dependencia afectiva de ellos hacia ella que la satisfacían tanto más cuanto más dependiesen de ella. Y por eso, cuanto más se humillasen esos hombres por ella, más grande y poderosa se sentía y, al mismo tiempo, más empezaba a despreciarles. Alma Mahler es el paradigma de la mujer "vampiro" que vive del talento de sus hombres. 
"Para muchos de sus biógrafos, Alma siempre fue, hasta en los últimos años de su vida, una tirana emocional tanto con sus maridos como con sus amantes e incluso sus amigos". Sin embargo, y a pesar de ser una figura tan controvertida y que provocó sentimientos sumamente extremos en todas las personas que se cruzaron en su vida, podríamos afirmar sin miedo a equivocarnos que nadie que la conoció llegó a manifestar indiferencia ante ella ni, por supuesto, olvidarla jamás.

Fotos: Taringa
Fuente: La infinita Espiral.

No hay comentarios: